La sangría se vino a Chile

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Desde hace algunos años se ha puesto de moda en muchos bares españoles, especialmente los playeros, pedir “un tinto de verano”, trago refrescante que consiste en vino tinto y un refresco de limón, o naranja con gas, mezclados más o menos a partes iguales y con el añadido de una buena cantidad de hielo.

Hay quien se ha molestado en buscar el origen de una cosa tan sencilla. La hipótesis más divertida lo sitúa en alguna venta andaluza, en la que, en verano, la clientela solía pedir “un vargas”, voz que recoge la primera sílaba de otras dos: Valdepeñas (veterana zona de producción de vinos, pronunciada a la andaluza, con “r” en vez de “l”) y gaseosa.

De poner gaseosa a sustituirla por un refresco de limón no había más que un paso.

El “tinto de verano” parece, en cualquier caso, una simplificación de la sangría, bebida muy habitual en los veranos españoles… e incluso fuera de la estación estival. Es más fácil de hacer, y refresca mucho.

AJAJ

El DRAE nos dice de la sangría que es una “bebida refrescante que se compone de agua y vino con azúcar y limón u otros aditamentos”. Dos matices: no se le pone agua, más que en estado sólido, y eso de los aditamentos abre la puerta a muy variadas combinaciones, normalmente en forma de frutas cortadas… y de añadidos alcohólicos de fuerte graduación.

Ángel Muro, en su “Diccionario de Cocina” (1892), define así la sangría: “nombre que se da, sin que se sepa por qué, a una bebida o refresco en que la base es el vino mezclado con limón, naranja, agua y azúcar. Es como una limonada que tiene por objeto refrescar y se usa mucho en romerías y jiras campestres, o bien cuando hace mucho calor, y después de una marcha o de un ejercicio forzado que ha promovido la transpiración.”

Muro nos dice que “es como una limonada”. Bueno: he aquí su fórmula de limonada, que va mucho más allá de rebajar con agua el jugo de limón y añadirle azúcar: “una tercera parte de agua y dos terceras partes de vinos blancos (Sauternes, Jerez, Priorato, Nava del Rey, champagne) y unas copas de buen coñac; se agita, se mezcla bien y se añaden tantos azucarillos como botellas de vino. Para ultimar, se monda un limón, procurando que la corteza no lleve nada de pellejo blanco, y se enfría.”

Advierte de que hay que tener “mucho cuidado al beberla: es muy traidora, y como el calor convida a beber, se toman fuertes cantidades, que suelen provocar animadas discusiones en la mesa”. Menos mal que, a continuación, tranquiliza al personal: “se puede tomar en gran cantidad sin peligro ninguno para la salud”.

La sangría debe su nombre a su color que recuerda a la sangre, por lo que siempre debe hacerse con vino tinto. Si haces una sangría con vino blanco, en sentido estricto no deberías denominarla sangría o de hacerlo llamarla sangría blanca. También es frecuente utilizar cava en lugar de vino pero en ese caso hay que especificarlo indicando que es sangría de cava, que lógicamente no tendrá el color clásico.

HOLA

Aunque es frecuente añadir algún licor tipo brandy, coñac o similar, en la receta de sangría no hay más alcohol que el del vino tinto. En cuanto a la calidad del vino, cuanto mejor sea el vino, mejor estará la sangría, pero tampoco hay que volverse loco y usar un vino de reserva. Simplmente no usar un vino que nos guste y no sea muy caro.

Respecto a la fruta, según lo entendido sin naranja no es sangría, aunque además puede llevar las frutas que más te gusten. Yo les recomiendo usar frutas de verano, siempre frescas, no de lata. Es conveniente que las frutas sean duritas, tipo manzana, plátano y similares, mejor que frutas con mucha agua como peras, etc.

La sangria ya llego a Chile, yo ya la probé y la verdad es que no es mi trago favorito pero si muy cotizado entre las mujeres jóvenes, ya que mezcla ese toque de sofisticación y frescura en estos días de eterno calor.

Ingredientes para 6 persona

1 litro de vino tinto, 2 naranjas, 1 limón, 2 plátanos, 1 manzana, 75 ml de agua, 3 cucharadas colmadas de azúcar, 1 palo de canela, 330 ml (1 lata) de bebida carbónica, (gaseosa o refresco de naranja o limón)

Cómo hacer sangría para el verano

Para hacer esta bebida típica veraniega de España, comenzamos disolviendo el azúcar en 75 ml de agua caliente para formar un almíbar y lo que facilitará su disolución en el vino. En un recipiente amplio o un bol grande, ponemos el vino y el almíbar y añadimos el zumo de una naranja removiendo para que se mezcle bien.

Q

Vamos pelando las frutas y cortándolas en trozos pequeños, lo que facilitará su posterior maceración. Hacemos esa operación con todas a excepción de la otra naranja que no pelamos sino que cortamos en gajos o medias rodajas. Echamos todos los pedazos de fruta al bol con el vino y añadimos el zumo de un limón y un palo de canela, dejando que repose entre dos y tres horas para su maceración.

Una vez haya macerado nuestra pócima, se vuelca a una jarra transparente y se sirve la sangría acompañada de unos cubos de hielo, adornando si se quiere con una larga cascara de naranja como adorno.

Tiempo de elaboración | 15 minutos más la maceración de la fruta

Dificultad | Muy fácil

Fuente: Blogueras

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